Desde los primeros años cuarenta, la Junta de Gobierno incorporó nuevas medidas disciplinarias al Reglamento de régimen interno del Sanatorio de Fontilles, con el fin de poner coto a los desmanes de los “enfermos díscolos y recalcitrantes”. Entre ellas, “cortar de raíz los abusos de radios personales”. Juan Villalonga, presidente de la Junta de Gobierno, informaba a los lectores de la revista Fontilles que con tal medida se perseguía “evitar algo muy desagradable, tanto como suponía el tener las ondas libres para que los enfermos con sus radios captaran las que no era, por ningún concepto, conveniente que escucharan”. Para lograrlo, la Junta decidió implantar un sistema de emisión radiofónica centralizado y una red de altavoces, situados en salas, plazas y puntos elevados, que hiciera llegar la programación a todos los rincones del sanatorio. Al frente de Radio Fontilles estuvo sobre todo el padre Ramón Palau Rodamilans. Sus programaciones consistían en “emisiones de carácter recreativo, apologético e informativo”, destinadas a “alegrar e ilustrar a los enfermos”. Hacia 1958, la parrilla diaria se abría a las doce “con el rezo público del Ángelus” y seguía con la comunicación de “órdenes, avisos y noticias” además de “inundar de música el Sanatorio” y transmitir “amenos guiones radiofónicos interpretados por enfermos y enfermas”.
El primer estudio de Radio Fontilles fue instalado, a finales de 1946, en la hospedería, junto a las dependencias de dirección y administración del sanatorio. La casa Diodo de Madrid suministró el amplificador, los previos, el tocadiscos, un receptor de radio y un micrófono, que fueron instalados manualmente en un escritorio tipo bureau. Nada se ha conservado de este primer estudio. Los aparatos expuestos datan de la última etapa de Radio Fontilles, en la década de 1960. Las emisiones eran previamente grabadas en el magnetófono Akai, donde se registraba la música reproducida en el tocadiscos Dual o las entrevistas, actos religiosos y discursos grabados directamente en el estudio con el micrófono Ronette o en las dependencias del sanatorio con el magnetófono portátil Ingra, primero, y con la grabadora Philips EL 3300, cuando llegó al sanatorio, poco después de ser lanzada en 1963 como la primera capaz de grabar sobre cintas de cassette. Algunas de estas emisiones se han conservado y han permitido llevar a la exposición el paisaje sonoro del sanatorio.
Radio Fontilles